Cirugía Facial

El lifting o ritidectomía es un tratamiento quirúrgico que consiste en reposicionar la piel, grasa y músculos de la cara y del cuello con la finalidad de devolverles el aspecto que han perdido a medida que ha ido avanzando el proceso del envejecimiento.

La piel de la cara, cuello y frente es tremendamente sensible al paso de los años y a los efectos de otros factores como son la exposición solar, el estrés, los hábitos alimenticios, hereditarios, la contaminación o el uso de productos cosméticos. Por eso, esta técnica se ha convertido actualmente en una opción muy válida para corregir la caída de las mejillas, los surcos que aparecen entre la boca y la nariz, las arrugas de la frente, la caída de las cejas.

El lifting facial además, es una técnica muy compatible para que se pueda realizar tanto de forma aislada como conjuntamente con otro tipo de intervenciones como la cirugía de la nariz, la de los párpados o el lifting frontal. De esta manera los resultados que se obtienen son mucho más completos, y el aspecto general que se obtiene es mucho más satisfactorio.

El lifting es un tratamiento que no quita años, pero ayuda a: mejorar el aspecto, devolver el tono cutáneo y recuperar los relieves faciales; proporcionando un efecto de rejuvenecimiento y vitalidad.

La otoplastía es una cirugía que corrige la posición de las orejas cuando éstas sobresalen significativamente de los costados de la cabeza. Esa posición hace que las orejas parezcan más grandes de lo normal.

Es una técnica quirúrgica que permite modificar la forma de los pabellones auriculares para conseguir un aspecto natural, a través de una incisión mínima que siempre quedara oculta por detrás de la oreja.

 La macrotia (Oreja Grande) puede presentarse en una o en ambas orejas con distinto grado de asimetría. Además existen otros tipos de malformaciones que pueden corregirse con esta cirugía y no  afectan la audición de quien las padece.

La cirugía de corrección de orejas necesita de técnicas quirúrgicas que imiten o incrementen el pliegue antihelical y reduzcan el cartílago conchal cuando esté presente un tamaño protuberante.

Se utilizarán suturas internas no removibles para crear y asegurar la nueva forma del cartílago en su posición correcta. Se utilizarán puntos externos para cerrar las incisiones a través de las cuales se realizó la cirugía.

Esta cirugía puede realizar a partir de los seis años de edad, momento en que las orejas ya están totalmente desarrolladas, y justo antes de incitar bullying en el colegio.

Un problema muy común es el desgarro del lóbulo de la oreja por un accidente o por el uso de aros (Aritos – Aretes) pesados. Un movimiento o tirón inesperado puede generar este problema.

La reparación del lóbulo de la oreja es un procedimiento corto, que se realiza con anestesia local y que genera resultados adecuados con cicatrices mínimas. Usualmente se pueden utilizar aros de presión inmediatamente después del procedimiento. En la mayoría de los casos el lóbulo puede volver a ser perforado durante el mismo tiempo de la corrección del desgarramiento.

La blefaroplastia una operación destinada a corregir el exceso de piel, las bolsas de grasa que protruyen de nuestros parpados, mejora la tensión del músculo orbicular del parpado y la forma caída de los mismos, todos estos signos inequívocos de envejecimiento.

Los cambios producidos por la blefaroplastia son impresionantes y se ha convertido en una de las cirugías de mayor demanda en la actualidad. Consisten en corregir el exceso de piel y las bolsas debajo de los párpados.

Es un procedimiento que puede realizarse sólo o al mismo tiempo que otros procedimientos destinados a rejuvenecer la cara.

La cirugía de los párpados es una cirugía breve, con un postoperatorio sencillo y con unos resultados duraderos.

Cirugía de la Nariz

La nariz, por ser un elemento de nuestra anatomía que se encuentra en el centro de nuestra cara, tiene una profunda importancia a la hora de describir el aspecto físico de una persona.

Para ser considerada perfecta, debe cumplir una serie de parámetros muy específicos en cuanto a su longitud, ángulos y forma. Cuando alguno de estos aspectos se desvía de lo común y “normal” surge en el individuo una situación que puede desembocar, si no se pone solución, en problemas de tipo psicológico.

La rinoplastia es una intervención quirúrgica para corregir estéticamente y funcionalmente la forma de la nariz (grande, larga, caída, ancha, etc.). La rinoplastia (o cirugía de nariz) se efectúa a través de incisiones en el interior o exterior de la nariz (según técnica).

Durante este mismo procedimiento se realiza la corrección de la mayoría de los defectos respiratorios, Funcionales del paciente, ayudándole no solo a verse mejor sino a respirar de una manera adecuada.

Los pacientes experimentan un marcado aumento de su autoestima como resultado del mejoramiento de su apariencia.

Existen dos formas posibles de llevar a cabo esta intervención, dependiendo del caso:

  • Rinoplastia cerrada tipo Endoscópica: Es la técnica habitual, la operación se realiza a través de incisiones en el interior de los orificios nasales de tal forma que no queda visible ninguna cicatriz externa.

  • La rinoplastia abierta (Técnica de Retti): la reservamos solo para casos más complejos (Rinoplastias secundarias, cirugías de revisión o grandes deformaciones en los cartílagos de la punta nasal), solo queda una pequeña cicatriz en la base de la columela.

Consiste en la corrección de la hipertrofia en las bolsas de Bichat, las cuales son depósitos abultados de grasa que se localizan en el área de las mejillas y dan la sensación de pesadez en el rostro, el aumento de las Bolas o Bolsas de Bichat produce un efecto de caras más anchas y sensación de aumento de peso.

La incisión, que es de 3 a 5 mm se realiza intraoral para extraer la grasa de bichat, después se realiza una sutura absorbible, por lo cual no se retiran los puntos de sutura. La cicatriz no es visible y queda camuflada dentro de la boca.